Autobuses, anuncios y mujeres

buskickers

Hoy no me he empotrado con mi furgoneta porque debe de ser verdad eso de que tenemos un ángel de la guarda que nos protege. Y es que he hecho todo el reparto con la cabeza en otro sitio. Y cuando uno no está a lo que debe estar puede ocurrirle cualquier cosa. Afortunadamente, como les decía, nada me ha sucedido, y he regresado al almacén sin un sólo rasguño. ¿Que qué me pasaba para estar tan poco concentrado en la conducción?, ¿problemas económicos?, ¿laborales?, ¿asuntos de amores, quizá?. ¡Qué va!, el único motivo lo tienen en la imagen que he puesto en la cabecera.

Analicemos detenidamente (pinchen en la ilustración para agrandarla) la parte trasera del autobús de la citada fotografía. Tenemos una bota (kickers, supongo), un niño negro (perdón, afro) con un circulo rojo en su ojo derecho y otro verde en el izquierdo, y un texto en inglés que dice lo contrario (rojo, izquierda y verde, derecha). Pues hasta aquí puedo leer, porque a pesar de las cuatro horas que me he pasado conduciendo y cavilando sobre estos símbolos y sus posibles interpretaciones, sigo sin tener ni repajolera idea del significado del mensaje de este anuncio, más allá de promocionar una conocida marca de calzado.

¿Alguna mujer (no me pregunten por qué, pero las féminas entienden toda clase de publicidad, incluso la de los pantalones Levi’s) que me lo explique antes de que me explote la cabeza o de que acabe rocíando de gasolina la flota entera de la compañía municipal de autobuses?