La ofipiscina

ofipiscina

Así son las vacaciones de los autónomos. Como no sacamos tiempo (ni dinero) para irnos a sitios exóticos tenemos que utilizar la “optimización de recursos” para poder disfrutar algo lejanamente similar al veraneo. Yo, particularmente, en cuanto puedo, guardo la furgoneta y me escapo a la piscina de Sada para aprovechar estos últimos rayos de sol del estío gallego. Eso sí, como pueden ver en la imagen, el trabajo, computadora e impresora incluidas, también se viene conmigo.

Pues nada más, me vuelvo a mi “ofipiscina”, que hoy es fin de mes y, si no acabo la facturación, “mi jefe” no me permite ni un pequeño chapuzón. Y por el pareado, perdón.