Hace unos cinco años (por cierto, mis últimas vacaciones, creo) estuve de turismo en Praga. Era final del invierno y pude apreciarla todavía nevada. Es, realmente, una ciudad hermosa, con bellos y señoriales edificios en las dos orillas del río Moldava. Pues bien, hoy varié la ruta para ir a mi trabajo y me desvié por la carretera que bordea el paseo marítimo de O Burgo, y las vistas que contemplé me hicieron recordar mi estancia en la capital checa. Sé que exagero, que el parecido es muy lejano, que no es comparable el puente sobre el río Mero con el impresionante Karlova que conecta la ciudad vieja (staré mesto) con la pequeña (malá strana).
Pero en todo caso, creo que no deja de tener su mérito que, a pesar de la degradación de nuestra ría, del urbanismo atroz, y de lo que ahora llaman feísmo, todavía se puedan retratar algunas estampas hermosas (ver cabecera) de este paraje que tan cercano tenemos los habitantes de A Coruña. Vean si no estas otras fotografías (la que precede a este párrafo, es, por supuesto, Praga). Que las disfruten y nashledanou.
Entradas relacionadas:





Entries (RSS)